Del Atari al Play Station

Todavía recuerdo cómo en los años 80 la sensación era el Atari, que fue uno de los primeros videojuegos que uno podía divertirse desde una computadora, que por cierto también era un fenómeno de solo verla. En esas épocas no me preocupaba de las noticias ni de los eventos sociales, por tanto como corresponde todo el tiempo era dedicado al juego. En este caso a los videojuegos.

Durante esa década lo que se tenía a la mano y en acceso eran aquellas prehistóricas máquinas de Pimball, que teníamos que echarle fichas para tener nuestros cinco minutos de felicidad. Había juegos muy clásicos como el Pacman, o la carrera de un motociclista. Sin contar las conocidísimas guerras con naves. Aquellas máquinas se volvieron muy en demanda, ya que eran parte de nuestras diversiones.

Pasados unos años, en la casa de mis tíos jugábamos con el llamado Odissey, que era mucho más sofisticado. Con una consola digital y que había que insertarle un caset, además de unos mandos que tenían una palanca y un botón rojo. A pesar que visto desde los ojos de los años 2000 sería muy aburrido y anticuado, para ese tiempo era muy moderno y así lo recordamos.

Luego de años más tarde en los 90, como sabemos, surgió el famosísimo Nintendo, del cual desde el momento que cruzó la puerta de mi casa se volvió el juguete favorito de todos. Cómo no recordar al famoso Mario Bros, ya que el aparato en sí tenía incorporados juegos, pero también tenía una entrada por donde se podían insertar casets de juegos aparte.

Por ende, el negocio del Nintendo se popularizó, y aparte de haber tiendas que alquilaban los cartuchos de este juego, también surgió el Super Nintendo, que era una versión más avanzada y además el aparato era más grande. Y como imaginarán se abrieron tiendas donde se alquilaba para jugar el Street Fighter II y demás juegos que nos apasionaban.

Luego llegó el Tekken, el Neo-Geo y el Play Station. Cada cual con sus sorpresas y que volvió a los jóvenes y niños en viciosos. Tuve la oportunidad de trabajar en la tienda de un amigo y en la que tenía máquinas de Play Station, y en ese tiempo lo que más se pedía era el conocidísimo juego de Winning Eleven. Así que recuerdo que muchos jóvenes llegaban y pedían ese juego que consistía en partidos de futbol.

Los años han pasado y me he separado de esas diversiones. Sin embargo, he visto que en mi laptop hay juegos incorporados. Tal vez alguno de estos días me anime a jugar. A pesar que uno va creciendo y va teniendo distintos intereses, pero muchas veces por el tema laboral se aleja de las diversiones, y que aquel infante que todos tenemos dentro, de vez en cuando hay que sacarlo a flote. Así que empezaré a chequear aquellos juegos que están incorporados. No obstante, es muy difícil que superen al famosísimo Street Fighter II.

¿Los juegos de mesa han sido opacados por las nuevas tecnologías?

Desde tiempos de primaria los juegos de mesa como el ajedrez, las damas, el ludo, las cartas y hasta el Monopolio, constituían la diversión existente de aquellas épocas. Recuerdo que con mis hermanos nos divertíamos jugando “Ocho locos”, y a veces perdía y a veces ganaba. Todo dependía de la práctica y el azahar del destino. En cuanto al ajedrez nunca fui bueno en ese juego, me ganaban mis amigos y luego me enteré que Pizarro era un magnífico ajedrecista. Sin embargo, estando ya en el nuevo continente, alguien le enseñó a jugar a Atahualpa. Sólo le enseñaron cinco jugadas y eso fue suficiente para que le ganara al invasor peninsular.

Posteriormente, ya en los años 90, sentíamos el orgullo de practicar el billar, que quizá lo catalogábamos como un juego de gente adulta. Jugábamos como podíamos, al menos yo con el poco conocimiento de las reglas de aquel juego. Sin embargo, la pasábamos bien y nos sentíamos en la fila de los adultos. Pero como el tiempo pasó y con él vinieron las nuevas tecnologías: Primero entró en escena “El Atari”, que era lo más revolucionario de aquellos años 80, conjuntamente con las tradicionales máquinas de “Pimball” con juegos como el “Pacman”.

Siguió avanzando el tiempo y llegó el “Nintendo” y el “Super Nintendo”, con los que nos divertíamos con juegos como el “Street Fighter”. Era realmente alucinante y novedoso. Así que siempre hubo gente viciosa que invertía todas sus propinas en aquellas diversiones. Y siguió pasando el tiempo, ya en los tiempos del siglo XXI, y el billar sobrevivió a la llegada de Internet a Lima. También en las computadoras se habían creado juegos como el “Solitario” con naipes en la pantalla, y demás juegos de mesa en versión electrónica.

No obstante, como lo tradicional siempre queda marcado en una generación, ya no me llaman la atención los nuevos juegos electrónicos que van saliendo y llegando del extranjero como el “Playstation”. Quizá sea que no los he experimentado o quizá ni sé de su existencia, pero jamás podré olvidar aquellos días de mi infancia en que pasábamos horas divirtiéndonos jugando con las cartas a “Ocho locos”, “Nervioso”, “Casino” y demás misterios de las cartas, que como todo juego de mesa nos ha sido legado desde que el ser humano se convirtió en una máquina creadora de toda clase de sorpresas, y diversiones basadas en la vida cotidiana como el ajedrez que se basa en la guerra entre dos ejércitos.

Video sobre los juegos de mesa frente a los nuevos juegos electrónicos: