¿Creen los niños todavía en Papá Noel?

papa noel 5El presente artículo va dedicado a todas las personas con espíritu navideño, quienes en alguna época tuvieron esa ilusión que el viejito bonachón, el cual vestía de rojo y blanco, llegaba a cada casa y dejaba los regalos al pie del árbol navideño o cerca de la chimenea. Precisamente por este lugar sería que él ingresaba a las casas.

Este peculiar personaje es llamado de diversas maneras, dependiendo en qué lugar del planeta corresponda. Nosotros lo llamamos Papá Noel. Sin embargo, en otras partes del mundo se le llama Santa Claus, San Nicolás, Viejito Pascuero, etc.

Es así que Papá Noel es conocido en todo el mundo por su fama de repartir regalos, sobre todo a los niños.

Cabe recordar que el orbe cristiano lo convalidó como ícono del obispo cristiano, derivado de la nominación griega, es decir, Nicolás, el cual vivió en el siglo IV en Anatolia, localizado en los valles de Licia, lo cual es hoy en día Turquía.

Aquel personaje navideño durante la Edad Media, fue muy apreciado. Sin embargo, sus restos mortales descansan en la basílica de San Nicolás, Bari, Italia.

No obstante, las tradiciones orales sobre Papá Noel han variado la leyenda de su origen. Puesto que él, llamado también Santa Claus, viviría en algún rincón del Polo Norte, acompañado de su esposa, doña Claus.

Además estaría al mando de centenares de duendes, quienes le ayudarían en la elaboración de los juguetes, y diversos regalos para los miembros de las familias. Dichas dádivas habrían llegado a cada casa, como respuesta a las famosas cartas que los niños le habrían escrito al viejito bonachón.

Por tanto, Papá Noel tendría un saco mágico donde albergaría todos los regalos, y según la leyenda en solo una noche entregaría todos los regalos a todos los niños del mundo. Sin embargo, también cuenta la leyenda que el viejito rojiblanco sabría qué niño se portó mal, puesto que a ellos no les entregaría su regalo solicitado.

Es así que son muchas las versiones que tratan sobre la existencia y la ubicuidad de Papá Noel. No obstante, aunque sigan pasando los años, los lustros, las décadas, y las centurias, aquel viejito dadivoso seguirá siendo la imagen que resalta después del Nacimiento del niño Jesús.

Por último, les deseo a todos mis lectores, que pasen una ¡Feliz Navidad! Y ya sea que exista o no Papá Noel, de seguro que seguiremos viendo su imagen dentro de las tiendas y por las calles, adornando y siendo atmósfera de la noche navideña. ¡Felices Fiestas!

Diciembre: Mes telúrico de sorpresas, consumo y Papa Noeles por doquier

mesa redondaComo ya es habitual, llega diciembre y con él la temporada de compras compulsivas. Toda clase se gastos que la gente realiza para las fiestas de fin de año. Por un lado está la Navidad que trae consigo mucha batahola y movimiento de capitales. Se diría que en esta fecha el consumidor promedio a veces gasta más de lo que tiene, es decir, se endeuda.

Lo que más se prepara es la cena, donde se sacrifica a los pobres pavitos, o en su defecto pollos o cerditos. Es el momento en que quien cocina en la casa se luce con la comida y la diversidad de alternativas que hay pasando la Noche Buena.

Algo que no dejo de cuestionar es la tradición que en plena estación de verano, salen los que fungen de Papa Noel. De seguro que aquellas personas se están rostizando ahí dentro, y no les queda más que sonreír a los niños. Habría que confeccionar trajes más caniculares, es decir, un traje que sea más liviano y cómodo.

Y qué decir del Año Nuevo, donde a pesar que las autoridades en los últimos tiempos, advierten a las familias que eviten que los menores de edad manipulen los juegos pirotécnicos. E incluso hay sitios autorizados en que se expenden estos materiales que tienen su sello de calidad. No obstante, cuando llega la medianoche, quién sabe de dónde sacan tanto material pirotécnico, que parece zona de guerra.

Esperemos que este año las personas reflexionen y que actúen con responsabilidad. Que no sea una secuela de pérdidas humanas y que no tengamos que lamentar como en los casos de Mesa Redonda y Utopía.

La atmósfera de fin de año

ImagenComo cada año el espíritu navideño envuelve a las familias en todo el mundo. Cada sociedad a su manera y con algunas variantes, pero al fin y al cabo al llegar las 12 pm del 25 de diciembre sucede algo mágico, que transforma a las personas en seres afables y con deseos de abrazar a los demás en cada casa. Todo esto es la parte etérea del asunto.

Sin embargo, por tradición desde que los chinos descubrieron la pólvora, también conforma parte de la celebración los fuegos artificiales. Tanto en Navidad como en Año Nuevo, se expenden los peligrosos cohetones, rata blanca, mama rata, etc. Y por supuesto que no voy a abordar este tema con guantes de seda ya que tuve la oportunidad innumerables veces de hacer bullanga durante mi infancia y parte de mi adolescencia.

No obstante, el problema pareciera haberse intensificado, pero tan solo es por el poder de los medios de comunicación, quienes abordan el tema, y con una pisca de sensacionalismo. Sobre todo luego que se produjera el incendio en Mesa Redonda (2001), donde hubo muchos muertos y que hasta ahora no se cierra la herida y el dolor de los familiares.

Otro detalle de la víspera de Navidad son aquellos viejitos y no tan viejitos, quienes por su contextura la hacen de Papá Noel. Sin embargo, ese ya parece un masoquismo, ya que allá en el hemisferio norte, se ve bien al viejito bonachón con esa ropa blanquiroja, ya que la temperatura lo amerita, pero acá en el hemisferio sur estamos en pleno verano desde el 22 de diciembre, y ello ocasiona que los viejitos disfrazados parezca que están en un horno y sudan que da miedo.

Ya a medida que avanzan los días en diciembre empieza el movimiento por la compra de los regalos. Habiendo de todos los tamaños, modelos, colores, y para todos los gustos. Y por supuesto los que más gozan con la Navidad son los niños, ya que son los más agasajados. No obstante, otra de las cosas que sucede en Noche Buena es la cena, ya que como todos esperan las 12pm para los abrazos y antes de los regalos, generalmente se cena un pavo, un pollo o en muchos casos cenas precarias o casi insustanciales. Entonces, se cena y degustando el champán. Y luego llega el panetón y el chocolate. Lo que causa una indigestión y una mala madrugada. Por tal motivo se recomienda ser proporcional al momento de comer tanto en Navidad como en Año Nuevo.

Y hablando de Año Nuevo, existen muchas opciones de celebrarlo. Muchos lo pasan a lo grande. Con orquesta, en discoteca o restaurante, con cerveza, champán y demás bebidas que se tenga guardadas o se compren para la ocasión. Está el cotillón, la ropa amarilla, los cohetes en el amplio sentido de la palabra, ya que no se si he perdido el entusiasmo, pero en muchas partes el Fin de Año se revientan tal cantidad de fuegos artificiales y cohetones que pareciera que estuviéramos en zona de guerra.

Por tal motivo, me despido deseándoles una ¡¡¡Feliz Navidad y un Venturoso Año Nuevo!!!

Los orígenes de Papá Noel

El legendario personaje rojiblanco, bonachón y barbudo ha crecido en los entornos de nuestras casas desde que tenemos memoria, pero…  ¿nos hemos puesto a pensar cómo surgió su leyenda o si en realidad vivió? No sea tan escéptico y permítame mostrarle algunos datos acerca de aquel viejito encostalado, a quien mil veces hemos negado como persona existente.

Papá Noel, Viejito Pascuero, Colacho o San Nicolás, son algunos de los nombres con que se le conoce en el mundo hispano al personaje que según la cultura occidental les trae regalos a los niños en Navidad. Él fue inspirado en un obispo cristiano de origen griego llamado Nicolás, que vivió en el siglo IV en Anatolia, en los valles de Licia (en la actual Turquía).

Su padre deseaba que siguiera sus pasos comerciales en el Mar Adriático, mientras su madre pretendía que fuera sacerdote como su tío, el obispo de Mira (antigua ciudad griega). Lamentablemente, la peste se llevó a sus padres, mientras trataban de ayudar a los enfermos de su ciudad. El muchacho, conmovido con la desgraciada situación de su gente ante semejante enfermedad, repartió sus bienes entre los necesitados y partió hacia Mira para vivir con su tío y ordenarse como sacerdote, cosa que logró a los 19 años.

Su mítica fama de repartidor de obsequios se basa en otra historia, que cuenta que un empobrecido hombre padre de tres hijas, no podía casarlas por no tener la dote necesaria. Al carecer las muchachas de la dote parecían condenadas a ser “solteronas”. Enterado de esto, Nicolás le entregó, al obtener la edad de casarse, una bolsa llena de monedas de oro a cada una de ellas. Se cuenta que todo esto fue hecho en secreto por el sacerdote, quien entraba por una ventana y ponía la bolsa de oro dentro de los calcetines de las niñas, que colgaban sobre la chimenea para secarlos.

El nombre que hoy en día recibimos de Papá Noel, procede de Finlandia como San Nicolás y ha llegado hasta nosotros como “Papa Nöel”, que ha derivado en “Papá Noel”, ya que ha adoptado la ortografía hispánica, además que Noel significa “Navidad” en francés. Pero ¿cómo se relaciona con los regalos de Navidad? En la antigüedad, en Roma, se realizaban fiestas -a mediados de diciembre- en honor a Saturno (Cronos para los griegos), al final de las cuales, los niños recibían obsequios de todos los mayores. También existen otras tradiciones sobre hadas y duendes que repartían regalos a los niños en otras partes del mundo.

Ya sea leyenda, tradición o pretexto, ¿no cree que se les ve felices a los niños cuando reciben un obsequio? Aunque claro que se les debe explicar que la Navidad no es tan sólo invertir un sueldo en regalos, preparativos, cena y champaña. Hay todo un sentimiento de por medio. El estar reunidos en familia y con un espíritu navideño que no sólo es producto de los villancicos, sino que la camaradería que en algunos hogares escasea, y el darse un abrazo fraterno, son detalles que justifican el haber esperado despiertos hasta la medianoche, para celebrar el onomástico de Jesús, al menos para los creyentes católicos y demás derivados de la cristiandad.

Los Orígenes de Papá Noel

El legendario personaje rojiblanco, bonachón y barbudo ha crecido en los entornos de nuestras casas desde que tenemos memoria, pero ¿nos hemos puesto a pensar cómo surgió su leyenda o si en realidad vivió?. No sea tan escéptico y permítame mostrarle algunos datos acerca de aquel viejito encostalado, a quien mil veces hemos negado como persona existente.

Papá Noel, Viejito Pascuero, Colacho o San Nicolás, son algunos de los nombres con que se le conoce en el mundo hispano al personaje que según la cultura occidental les trae regalos a los niños en Navidad. Él fue inspirado en un obispo cristiano de origen griego llamado Nicolás, que vivió en el siglo IV en Anatolia, en los valles de Licia (en la actual Turquía).

Su padre deseaba que siguiera sus pasos comerciales en el Mar Adriático, mientras su madre pretendía que fuera sacerdote como su tío, el obispo de Mira (antigua ciudad griega). Lamentablemente, la peste se llevó a sus padres, mientras trataban de ayudar a los enfermos de su ciudad. El muchacho, conmovido con la desgraciada situación de su gente ante semejante enfermedad, repartió sus bienes entre los necesitados y partió hacia Mira para vivir con su tío y ordenarse como sacerdote, cosa que logró a los 19 años

Su mítica fama de repartidor de obsequios se basa en otra historia, que cuenta que un empobrecido hombre padre de tres hijas, no podía casarlas por no tener la dote necesaria, al carecer las muchachas de la dote parecían condenadas a ser “solteronas”. Enterado de esto, Nicolás le entregó, al obtener la edad de casarse, una bolsa llena de monedas de oro a cada una de ellas. Se cuenta que todo esto fue hecho en secreto por el sacerdote quien entraba por una ventana y ponía la bolsa de oro dentro de los calcetines de las niñas, que colgaban sobre la chimenea para secarlos.

El nombre que hoy en día recibimos de Papá Noel, procede de Finlandia como San Nicolás y ha llegado hasta nosotros como “Papa Nöel” que ha derivado en “Papá Noel” ya que ha adoptado la ortografía hispánica, además que Noel significa “Navidad” en francés. Pero ¿cómo se relaciona con los regalos de Navidad? En la antigüedad, en Roma, se realizaban fiestas – a mediados de diciembre- en honor a Saturno (Cronos para los griegos), al final de las cuales los niños recibían obsequios de todos los mayores. También existen otras tradiciones sobre hadas y duendes que repartían regalos a los niños en otras partes del mundo.

Ya sea leyenda, tradición o pretexto, ¿no cree que se les ve felices a los niños cuando reciben un obsequio?. Aunque claro que se les debe explicar que la Navidad no es tan sólo invertir un sueldo en regalos, preparativos, cena y champaña. Hay todo un sentimiento de por medio. El estar reunidos en familia y con un espíritu navideño que no sólo es producto de los villancicos, sino que la camaradería que en algunos hogares escasea, y el darse un abrazo fraterno, son detalles que justifican el haber esperado despiertos hasta la medianoche, para celebrar el onomástico de Jesús, al menos para los creyentes católicos y demás derivados de la cristiandad.

Video de Papá Noel: