Epílogo del 2014 y exordio del 2015

oveja2Estoy aquí sentado frente a mi pantalla blanca de Word. Tantas cosas se me vienen a la mente y no sé por dónde empezar. En fin, este 2014, que fue año del caballo, los meses se fueron galopando uno tras otro. Hubo la partida de artistas muy queridos, hubo protestas en las calles, y todo un abanico de peripecias, que no cabrían en una sola página.

Dos de los muertos más llorados fueron la partida de Gabriel García Márquez y de Roberto Gómez Bolaños. Dos escritores. Dos mentes creativas, pero por sobre todo dos seres cuyo recuerdo quedará grabado en el efemérides de todo el mundo.

Otra de las celebridades que partieron a mejor vida fue el actor Robin Williams, quien aparentemente se ahorcó con su correa. Con lo que queda comprobado que las muertes son causadas a veces por el factor psicológico.

Sin poder dejar la pena me permito mencionar el Nobel de Literatura 2014 que engarzó en el escritor francés Patrick Modiano. Con lo que puede asumirse que muchas veces el premio lo ganan los escritores que traducen sus obras al idioma sueco.

Además en lo que corresponde al Nobel de la Paz, el galardón lo obtuvieron la pakistaní Malala Yousafzai y el hindú Kailash Satyarthi. Por su protagonismo en favor de la paz internacional.

Y otro deceso que lamentó el mundo fue la del cantante británico Joe Cocker, quien es altamente reconocido gracias a la canción que todos reconocemos de la serie “Los años maravillosos”, cuyo tema se llama “A Little Help From My Friends”. Todo un emblema para varias generaciones.

Sin embargo, como todo en la vida “La función debe continuar”. Por tanto, que este 31 de diciembre a la medianoche, a la hora de comer las tradicionales uvas. Que cada una de ellas represente los deseos que tenemos para el 2015. Que este año de la oveja que a dos días para que lance su onomatopeya y nos diga “Beeee”, podríamos interpretarlo como diciendo a nuestro destino “Veeee”.

No deseo terminar este “colofón-obertura” sin agradecer a las personas que en algún momento colaboraron con este humilde espacio. Personas que me regalaron su tiempo y su talento, para que esta plataforma continúe vigente. Y que cada semana (por lo menos) haya post sobre esta Revista Cultural y de Creación Literaria “Zien Mil Mitos”.

Desde mi Olimpo les extiendo un fuerte abrazo a todas las personas que se están dando una “donación” de tiempo para leer estas líneas. Que reciban un Feliz Año y que les vaya bien en la salud, trabajo y amor.

¡¡¡SALUD A TODOS!!! =)

Diciembre: Mes telúrico de sorpresas, consumo y Papa Noeles por doquier

mesa redondaComo ya es habitual, llega diciembre y con él la temporada de compras compulsivas. Toda clase se gastos que la gente realiza para las fiestas de fin de año. Por un lado está la Navidad que trae consigo mucha batahola y movimiento de capitales. Se diría que en esta fecha el consumidor promedio a veces gasta más de lo que tiene, es decir, se endeuda.

Lo que más se prepara es la cena, donde se sacrifica a los pobres pavitos, o en su defecto pollos o cerditos. Es el momento en que quien cocina en la casa se luce con la comida y la diversidad de alternativas que hay pasando la Noche Buena.

Algo que no dejo de cuestionar es la tradición que en plena estación de verano, salen los que fungen de Papa Noel. De seguro que aquellas personas se están rostizando ahí dentro, y no les queda más que sonreír a los niños. Habría que confeccionar trajes más caniculares, es decir, un traje que sea más liviano y cómodo.

Y qué decir del Año Nuevo, donde a pesar que las autoridades en los últimos tiempos, advierten a las familias que eviten que los menores de edad manipulen los juegos pirotécnicos. E incluso hay sitios autorizados en que se expenden estos materiales que tienen su sello de calidad. No obstante, cuando llega la medianoche, quién sabe de dónde sacan tanto material pirotécnico, que parece zona de guerra.

Esperemos que este año las personas reflexionen y que actúen con responsabilidad. Que no sea una secuela de pérdidas humanas y que no tengamos que lamentar como en los casos de Mesa Redonda y Utopía.

La atmósfera de fin de año

ImagenComo cada año el espíritu navideño envuelve a las familias en todo el mundo. Cada sociedad a su manera y con algunas variantes, pero al fin y al cabo al llegar las 12 pm del 25 de diciembre sucede algo mágico, que transforma a las personas en seres afables y con deseos de abrazar a los demás en cada casa. Todo esto es la parte etérea del asunto.

Sin embargo, por tradición desde que los chinos descubrieron la pólvora, también conforma parte de la celebración los fuegos artificiales. Tanto en Navidad como en Año Nuevo, se expenden los peligrosos cohetones, rata blanca, mama rata, etc. Y por supuesto que no voy a abordar este tema con guantes de seda ya que tuve la oportunidad innumerables veces de hacer bullanga durante mi infancia y parte de mi adolescencia.

No obstante, el problema pareciera haberse intensificado, pero tan solo es por el poder de los medios de comunicación, quienes abordan el tema, y con una pisca de sensacionalismo. Sobre todo luego que se produjera el incendio en Mesa Redonda (2001), donde hubo muchos muertos y que hasta ahora no se cierra la herida y el dolor de los familiares.

Otro detalle de la víspera de Navidad son aquellos viejitos y no tan viejitos, quienes por su contextura la hacen de Papá Noel. Sin embargo, ese ya parece un masoquismo, ya que allá en el hemisferio norte, se ve bien al viejito bonachón con esa ropa blanquiroja, ya que la temperatura lo amerita, pero acá en el hemisferio sur estamos en pleno verano desde el 22 de diciembre, y ello ocasiona que los viejitos disfrazados parezca que están en un horno y sudan que da miedo.

Ya a medida que avanzan los días en diciembre empieza el movimiento por la compra de los regalos. Habiendo de todos los tamaños, modelos, colores, y para todos los gustos. Y por supuesto los que más gozan con la Navidad son los niños, ya que son los más agasajados. No obstante, otra de las cosas que sucede en Noche Buena es la cena, ya que como todos esperan las 12pm para los abrazos y antes de los regalos, generalmente se cena un pavo, un pollo o en muchos casos cenas precarias o casi insustanciales. Entonces, se cena y degustando el champán. Y luego llega el panetón y el chocolate. Lo que causa una indigestión y una mala madrugada. Por tal motivo se recomienda ser proporcional al momento de comer tanto en Navidad como en Año Nuevo.

Y hablando de Año Nuevo, existen muchas opciones de celebrarlo. Muchos lo pasan a lo grande. Con orquesta, en discoteca o restaurante, con cerveza, champán y demás bebidas que se tenga guardadas o se compren para la ocasión. Está el cotillón, la ropa amarilla, los cohetes en el amplio sentido de la palabra, ya que no se si he perdido el entusiasmo, pero en muchas partes el Fin de Año se revientan tal cantidad de fuegos artificiales y cohetones que pareciera que estuviéramos en zona de guerra.

Por tal motivo, me despido deseándoles una ¡¡¡Feliz Navidad y un Venturoso Año Nuevo!!!