KD: El vuelo de los cóndores

El vuelo de los condores-Abraham ValdelomarComo era ya costumbre, un circo llegó a cierto pueblito de Pisco. Y con su llegada, la algarabía y el entusiasmo de grandes y chicos. No obstante, entre aquellos chiquillos de aquel pueblito estaba Abraham, quien también quería disfrutar con los espectáculos circenses. Y cuando supo que todos los artistas ya se iban preparando para sus números artísticos. Aquel niño, que pareciese ser el mismo autor de este cuento, se aproximó y le llamó la atención una niña a la que llamaban Miss Orquídea.

No obstante, entre los actos artísticos de toda aquella constelación de personas, estaba “el vuelo de los cóndores”, el cual era un número realizado por trapecistas, y entre ellos estaba Miss Orquídea. Y cierto día, aquellos artistas hicieron el acto mortal, pero, que, por un error, dicha niña se precipitó al vació, pero se salvó gracias a las redes colocadas.

Situación por la cual, dicho acto dejó de realizarse. No obstante, mientras la niña se iba recuperando sentada en una silla de ruedas, Abraham fue a visitarla durante ocho días. El la contemplaba desde lejos y le hacía señas como saludándola, y ella correspondía a su saludo. No obstante, llegó el día siguiente, y como ya estaba programado, el circo se retiró de aquel pueblito de Pisco, y con su partida, encendió la gran tristeza de Abraham. Solo le quedó decirle el último adiós, y ella correspondió flameando un pañuelo blanco, mientras que el barco se alejaba más y más, dejando con su humo una especie de cabellera gris, que se desvanecía entre las nubes.

Abraham Valdelomar

KD: El desafío (Resumen)

El desafío-MVLL

Cierta vez, en un paraje piurano, narra la historia uno de los personajes llamado Julián. Al estar reunido con algunos de sus amigos, les cuenta que se aproxima una gran pelea. Explica que tanto Justo como el Cojo se habían retado a ultranza. Y dicha habladuría corrió como mecha de pólvora. Se extendió como un mal chisme. En pocos minutos, ya todos sabían de aquel inevitable enfrentamiento.

En dicho lugar, según narra Julián existía un tronco al que llamaban “La Balsa”, y que era algo muy conocido por los habitantes del lugar. Por tanto, Justo como el Cojo, afilan sus navajas para darle muerte a su contendor. Hacía poquito nomás que ya estuvieron prestos a batirse en duelo, pero fueron detenidos por el cura del pueblo.

La historia se desenvuelve detallando el odio que se tenían ambos rivales. Incluso se narra la pigmentación del Cojo, del que se dice que tenía un color como de aceituna. Por su parte, a lo largo del cuento, otro personaje llamado Leonidas, intenta aconsejar a Justo. Aquel personaje hasta cierta parte del cuento se muestra como un amigo de Justo. Hasta que empieza la pelea ante la vista y paciencia de todos sus amigos y conocidos.

Ambos inician a moverse de tal manera de vencer a su oponente. Al principio, estaban más o menos parejos. Hasta que el Cojo, supera en pericia a Justo, llegando un momento en que este último ya está muy herido y por tal, el Cojo les sugiere que ya lo detengan, pero Leonidas le responde que continúen con la pelea. Resultando lo inevitable, Justo cayó muerto, ante el sollozo de Leonidas, el cual al final resulta siendo el padre de Justo, a quien abraza y llora, y sobre todo con un gran peso de culpabilidad.

Mario Vargas Llosa

KD: Calixto Garmendia (Resumen)

Calixto GarmendiaEn cierto pueblito de la sierra, según el personaje que narra la historia, su padre, Calixto Garmendia, vivía feliz y sin problemas, pero un día llegó una peste llamada la Tifo, y mucha gente se fue muriendo como moscas. Por tanto, el cementerio ya no tenía más capacidad, por lo cual, en vez de enterrar a los que seguían en los terrenos de los ricos, tomaron sin permiso unos terrenos que le pertenecían a Calixto Garmendia. Y cuando él mismo fue a reclamar, pensando que le devolvieran sus terrenos, le decían que no era posible, e incluso ni siquiera le querían indemnizar. Arguyendo siempre que no había plata para pagarle.

Calixto Garmendia era un carpintero, quien era conocido por luchar contra las injusticias. Siempre sus vecinos lo llamaban para que los apoyara. Sabiendo de su carácter y su espíritu de lucha. Sin embargo, al cansarse de esperar y esperar, y nada. Tomó la decisión de vengarse de sus deudores. Saliendo una noche con los bolsillos llenos de piedras, y se dirigió muy silente hacia las casas de los que él consideraba los mandones, y los que no querían pagarle. Entonces, cada noche, incursionaba en determinada casa y lanzaba piedras, las cuales rompían los tejados. Y eso a Calixto Garmendia lo solazaba.

Era como una especie de venganza personal. Además, como carpintero no ganaba mucho. No obstante, sí ganaba cuando fallecía alguien del pueblo. Ahí si le iba bien. Sin embargo, empezaron a morir los que él llamaba los mandones, quienes eran las autoridades de aquel pueblito. Y que Calixto Garmendia, pensaba para sus adentros que ahora ellos tragaran la tierra que le quitaron. Y llegó el momento en que el alcalde murió, y dicho deceso fue para el carpintero como una venganza. No obstante, cuando lo sucedió otro alcalde. Por un momento, pensó que aquel sí le pagaría, pero tampoco lo hizo, e incluso arguyendo también que no había plata.

Por tanto, tanta fue la cólera de Calixto Garmendia que el nuevo alcalde lo encarceló por agitador, por quince días. Y pasado un lapso de tiempo, el carpintero falleció.

Ciro Alegría