06 de julio: Homenaje a los escultores del saber

maestrosRecuerdo casi como si hubiera sido un sueño, todos esos años en que aquellos educadores esculpieron en mi persona lo que sería como el objetivo: aprender. Vienen a mi mente imágenes de señoritas que fueron mis primeras maestras en el kindergarten, en primaria y luego los maestros. Personajes imborrables, que significa que hicieron una buena labor.

La transición del colegio a la universidad fue toda una revolución. Verdaderamente un trabajo de relojería. Quién diría que aquel profesor de literatura, al que poníamos en aprietos, su materia se plasmaría en mí, de manera que eclosionaría mi pasión por las letras.

Aquellos 19 años fueron decisivos en que sin saberlo, se estaría formando el alumno con sed de conocimiento. Sin embargo, aquellos maestros que tuve en las academias en que estudié fueron aquellos que calaron en mí la pasión por las palabras.

Cómo olvidar los cursos de literatura y razonamiento verbal, en que en este último me volví un asiduo y fanático. Tanto así que mis compañeros no dudaban en acudir a mi ayuda para saber algún significado o sinónimo que requerían.

Volviendo a los maestros, les rindo un homenaje a todos ellos, a cada uno que plasmó en mí sus conocimientos, que fueron tan profundos que en mi mente han quedado grabadas sus faenas educativas.

Les agradezco a todos y a cada uno de ellos. Por la labor que hicieron y siguen haciendo. Y sabiendo la tremenda responsabilidad que tienen entre manos. Haciendo énfasis que como siempre pasa el tiempo. Surgen cambios en todas las áreas. Así que ellos han transitado con la tiza y la pizarra, hasta llegar al proyector y al Power Point. Y podría seguir recordando hasta formar un libro, pero no deseo abusar de su concentración. Así que me despido y extenderles un fuerte abrazo a todos los que fueron mis maestros y maestras. Y también a todos los demás profesores que toman la batuta dentro de las aulas. ¡¡¡FELIZ DÍA MAESTROS(AS)!!!