Visita a toda una Zoociedad: “El Parque de las Leyendas”

Ya serán unos veintitantos años que no visitaba el tan bien ponderado “Parque de las Leyendas”, uno de los más populares zoológicos de la capital. Justamente fue hace un año en que mi hermano menor nos facilitó pases a mi papá y a mí para poder deleitarnos una vez más con los variados y muy pintorescos animales de todo tipo. Recuerdo casi borrosamente que de la Av. La Marina hacia la puerta del Parque se situaban numerosos vendedores de artesanías y toda clase de souvenirs, es decir, recuerdos en general.

Actualmente ya no pululan estos comerciantes y más bien antes de llegar a las boleterías han construido una fachada con puertas de acceso para peatones y para automóviles. Luego de canjear los pases ingresamos y vinieron a nosotros toda clase de recuerdos del pasado. Además conforme fuimos enrumbando a las diferentes zonas notamos que ya no eran ni las mismas jaulas y de hecho ya ni los mismos animales. Primero dimos una vuelta por la Zona Internacional. Y no dejo de pensar en aquella ardillita que se paseaba por todas partes. También vimos a los felinos salvajes. Por suerte llevamos la cámara fotográfica y pudimos captar las imágenes de la mayoría de especímenes.

Pero volviendo a los felinos, en este caso había un león que caminaba en su jaula de un lado para otro, dificultando la toma fotográfica y recordándome que algunos expositores son como ellos inclusive yo jaja. Bien, además de aquellos tigres y leones había búfalos de un tamaño enorme, que bien podían ser la presa de muchos gatos salvajes. Justo salió el sol y la gente empezaba a poblar los vericuetos del Parque. Cuando llegamos vimos a unos escolares casi de Kinder, quienes en fila india seguían las indicaciones de sus profesores. Seguro que para ellos todo les parecería enorme y gigantesco. Vimos también diferentes clases de osos. Había pardos, de anteojos y otros más. Aunque creo que los que más estaban sufriendo por aquellos rayos solares serían los pingüinos, que estaban situados en un escenario que asemejaba los iglúes, pero de piedra o ladrillos. Ellos estaban acompañados de un ave más, pero no sé si era alcatraz o pelícano, quien se deleitaba con los pescados que seguramente los cuidadores les habrían arrojado. Así salimos de la Zona de la Costa.

Mientras todo esto pasaba por nuestras miradas, yo seguía tomando fotos, aunque posteriores animales que eran muy movedizos, que no se les podía tomar la foto. Pasado el mediodía fuimos a almorzar, pero previamente habiendo cruzado aquel puente que de chico nos parecía gigantesco. Ahora ya no estaba tan grande y también nos tomamos fotos con él. Almorzamos y nos salió al encuentro mi hermano, que trabaja hace un buen tiempo en el Parque. Y mientras mi papá y yo almorzábamos nuestro plato de pescado frito con lentejas, mi hermano iba viendo las fotos ya tomadas y nos comentaba los animales que iba reconociendo. Luego se fue a continuar con su trabajo, pero ya nos había guiado cómo continuar nuestro periplo.

De la entrada fuimos hacia la derecha, ingresando a la Zona de la Sierra, donde pudimos observar múltiples vicuñas. Muy atractivas por su porte y gran lanaje. También vimos variados tipos de aves, pero cómo no recordar al legendario cóndor andino, al cual podíamos ver en toda su dimensión en aquellos años en que los veíamos como pterodáctilos, volando de un lado a otro de una enorme jaula, que ahora ya no está. Estas aves señoriales prácticamente nos representan al igual que el Gallito de las Rocas.

Lamentablemente hubo jaulas que brillaban por su soledad. Quizá porque las estaban limpiando o simplemente ya no había un animalito que las more. No deseo dejar de contarles la variedad de vegetación que apreciamos y que muchas veces pasa desapercibida y me refiero a aquellas plantas en cuyas cercanías tienen escrito su nombre. Mucha gente ni los lee, pero también tendrían que ser tomadas en cuenta como parte del atractivo turístico.

La parte de la Zona de la Selva es como siempre pintoresca con la entrada con muchos árboles y plantas exóticas. Aquí continuamos viendo variados animales como los otorongos, pero estos no eran del parlamento, más bien con ellos deberían llevarlos a los otros. A estas alturas el sol empezaba a tostar las carnes de la gente y de los animales, pero con la emoción del paseo, esta molestia sólo era parte del esfuerzo por ver a todas las clases de aves, monos, reptiles, etc. A propósito, al iniciar el periplo me fotografiaron con la compañía de fondo de la jirafa del Parque, que a primera vista parecía un monumento sin más movimiento que de la boca y las orejas, y ahora que recuerdo más bien no vi elefantes, que de seguro ya no serían los mismos que los de antaño. A esas alturas los relojes ya marcaban las dos de la tarde con treinta minutos. Y vimos cumplido nuestro objetivo de visitar todo el Parque, o al menos un noventa por ciento. Ya estábamos con la garganta seca y con el cuerpo sucumbido, con ganas de regresar a casa, un buen baño y a descansar por varias horas.

Para haber sido una visita gratis fue bien aprovechada y de acá no sé cuando volveré a visitar este zoológico. Espero que no sea hasta después de mucho tiempo cuando tenga que traer a mis propios hijos, pero si así fuera siempre habrá el reemplazo de tanto ser vivo que debería estar en libertad, pero para protección del hombre los mantienen encerrados, formándose a su entorno muchas fábulas que son todo un cúmulo de fantasías del glorioso y siempre interesante “Parque de las Leyendas”.

Anuncios

3 comentarios en “Visita a toda una Zoociedad: “El Parque de las Leyendas”

  1. yo se dos leyendas y voy a decir la primera se llama “el castillo encantado de peñuela´´ se dice que un caballero tenia pacto con el diablo y le dijo q construiria una castillo y losconstruyo con el tiempo el cabellero fallecio y jamas lo termino esta encantado por que lo techan y lo van a ver al dia siguiente y el techo estaba en el suelo dicen los lugareños que el castillo le pertenece al diablo tambien lo compran y lo van a inscribir y las escrituras del castillo no estan y paso hace poco q en el castillo querian construir una discoteca y los techaron y lo fueron habery el techo estabe en el suelo la otra leyenda se lama “`la cueva de los piratas´´ se dice que en unas cuavas llegaban los piratas habian 3 cuevas y en unas de las 3 solo una era la correcta quien consiguiera elegir la correcta se podia llevar todos los tesoros habian gente que hiban y jamas volvian a verse algunas volvian pero volvian heridos. XD

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s