La Feria del Hogar en los vertiginosos años 80

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La Feria del Hogar

Sabía que llegaría el día en que tendría que remembrar lo vivido en mi niñez, y en este caso evocar mis experiencias vívidas acontecidas en la época en que un gigante llamado “La Feria del Hogar” o “La Feria del Pacífico” se hacía presente cada año en la Av. La Marina, y le abría sus puertas a un público súper segmentado y heterogéneo en la escala socio-económica.

Pues bien, este “fenómeno comercial” para cada quien representaba algo diferente. Para mi edad, digamos 12 años era la oportunidad para gozar de los juegos electrónicos, es decir, de los carros chocones, del gusanito, etc. Sin embargo, nunca me subí a la Montaña Rusa (que recuerde) o al Tagadá ni al Baviera, que era para jovencitos mayores. No obstante, recuerdo que en los carros chocones una vez me subí, pero al chocar me salió sangre de la nariz y tuvieron que detener el juego para sacarme de emergencia.

Por otro lado, para gente mayor de edad era la oportunidad de conseguir chamba temporal. Escuchaba a tíos y tías musitar sobre sus experiencias tratando de alcanzar una vacante en el coloso que en el mes de agosto estaba a todo dar. Y recuerdo también que aquellos gigantescos pabellones en que vendían toda clase de artículos para el hogar. Donde precisamente nos sentíamos como dentro de un museo moderno, en que podías mirar y hasta tocar, pero lamentablemente pocas veces comprar.

Cuántas ilusiones y cuantos paseos por aquellos pabellones, como en el clásico salón de los espejos, donde las formas cobraban vida y nuestros cuerpos se deformaban histriónicamente. También estaban los dinosaurios que hasta tenían sus onomatopeyas, y sus grandes esqueletos dentro de las galerías. Por otro lado, el comercio también era abundante, y no faltaban las manzanas acarameladas, los pop corn, los sandwich y los algodones (acompañado con su lata de Coca Cola).

Pero lamentablemente ese paraíso de ilusiones por razones que desconozco tuvo que cerrar. Y creo que uno de los pilares de ese anquilosamiento fue aquel concierto con el dúo Salserín en que uno de los venezolanos pateó al bombero que supuestamente  venía a socorrerlo o a decirles que detuvieran el espectáculo, pues la gente se desencadenó en una estampida vehemente que no se pudo controlar.

Atrás ha quedado el estímulo de esforzarnos a mitad de año en la época del colegio, para que saliendo de vacaciones por Fiestas Patrias nos lleven a la tal Feria del Hogar. Quizá hoy en día al pasar al frente del Parque de Las Leyendas, donde ahora es Tottus y Sodimac, por más que siga el comercio y el ruido de la gente cruzando la pista, comprando y llevando sus bolsas llenas de mercadería. Todavía en el fondo se escucha el grito de la gente que se divierte en la fantasmagórica Montaña Rusa y en tantos conciertos que se ofrecieron durante dos décadas y algo más.

Video de La Feria del Hogar:

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Un comentario en “La Feria del Hogar en los vertiginosos años 80

  1. Hola Juan! qué tal, he visto tu blog y especialmente me ha gustado mucho el artículo sobre los Incas.. me encanta conectar con diferentes culturas y bueno, las nuestras se encuentran muy cerca, pero también se desconocen bastante. Creo que tu sitio es un buen lugar para graficar la realidad de una sociedad desde la mirada inserta en ella, te dejo un abrazo

    Natalie

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