El celular: ¿Cómo nos cambió la vida diaria?

Mis primeras memorias de los celulares son por el año 1994, cuando trabajaba al año siguiente de haber acabado el colegio, en una oficina. Fue en ese tiempo cuando vi por vez primera los celulares. Sin embargo, no eran como los vemos ahora, sino mucho más grandes, como ladrillos y sus antenas. Era un lujo el poseerlos y solo los tenían los empresarios, profesionales y demás personas que se suponía que eran acaudaladas.

En el año 1997 estuve dentro del negocio de la venta de los celulares. No obstante, para ese año ya la popularización de su uso había aumentado, pero todavía podría decirse que no cualquiera tenía uno. Y por razones que no recuerdo bien, de repente porque tenía que ser un “tocapuertas”, renuncié y continué luego de un tiempo con mis estudios preuniversitarios.

Ya en el año 1998, la masificación de los celulares era evidente, y muchos de mis compañeros del instituto donde estudiaba tenían uno. Por supuesto que todavía la forma de ladrillo era popular. Así que todavía tenía que mirar a esas personas con cierta envidia. No obstante, comprendía que poseer uno representaba un gasto que no podía darme el lujo de pedir.

A partir de 1999 durante mis estudios de periodismo fue que realmente el número de celulares había salido de proporción y ya empezaba a sentir una necesidad de comprarme uno. Sin embargo, no fue hasta el año 2004 que pude al fin tener mi primer celular. Ese momento fue muy significativo en mi vida y aunque ya no era para mostrarlo en público, tenía cierta conformidad. Como que estaba dentro de un estatus social. Así que ya se imaginarán que no fue el único que tuve, ya que posteriormente perdí ese y dos siguientes.

Hoy en día tengo mi cuarto celu y lo cuido muy bien. No me importa que no tenga cámara de fotos ni otra cosa superflua. Me conformo que tenga radio y las funciones básicas. Con eso es suficiente por ahora. Así que ahora que hasta los comerciantes tienen celulares, no nos cuesta nada ponernos a pensar cómo ha cambiado nuestras vidas su uso cotidiano.

Se dice que actualmente el número de celulares en el mundo supera los 5 mil millones, y que en Perú habría unos 20 millones activos. Así que a pesar que solo hay tres o cuatro operadores en el país, parece que por la demanda el costo de estos aparatos se ha mermado. Aumentando así el número de compradores por año. ¿Dónde continuará la locura de la comunicación móvil? ¿Qué pasaría si se masificara la telepatía? ¿Preferirías esta última?

Definitivamente que si pudiéramos aprovechar el porcentaje que nos falta por utilizar de nuestra capacidad cerebral, y que esto sirviera para facilitar la comunicación, de hecho que la preferiríamos, aunque tal vez no tendríamos secretos en nuestras mentes. Esos tiempos serán revolucionarios. Por lo pronto me viene a la memoria aquellas imágenes vanguardistas de Meteoro con una especie de celular en los años 60 y el “cono del silencio” del Agente 86 de quizá la misma época. ¿Aló?

Del Atari al Play Station

Todavía recuerdo cómo en los años 80 la sensación era el Atari, que fue uno de los primeros videojuegos que uno podía divertirse desde una computadora, que por cierto también era un fenómeno de solo verla. En esas épocas no me preocupaba de las noticias ni de los eventos sociales, por tanto como corresponde todo el tiempo era dedicado al juego. En este caso a los videojuegos.

Durante esa década lo que se tenía a la mano y en acceso eran aquellas prehistóricas máquinas de Pimball, que teníamos que echarle fichas para tener nuestros cinco minutos de felicidad. Había juegos muy clásicos como el Pacman, o la carrera de un motociclista. Sin contar las conocidísimas guerras con naves. Aquellas máquinas se volvieron muy en demanda, ya que eran parte de nuestras diversiones.

Pasados unos años, en la casa de mis tíos jugábamos con el llamado Odissey, que era mucho más sofisticado. Con una consola digital y que había que insertarle un caset, además de unos mandos que tenían una palanca y un botón rojo. A pesar que visto desde los ojos de los años 2000 sería muy aburrido y anticuado, para ese tiempo era muy moderno y así lo recordamos.

Luego de años más tarde en los 90, como sabemos, surgió el famosísimo Nintendo, del cual desde el momento que cruzó la puerta de mi casa se volvió el juguete favorito de todos. Cómo no recordar al famoso Mario Bros, ya que el aparato en sí tenía incorporados juegos, pero también tenía una entrada por donde se podían insertar casets de juegos aparte.

Por ende, el negocio del Nintendo se popularizó, y aparte de haber tiendas que alquilaban los cartuchos de este juego, también surgió el Super Nintendo, que era una versión más avanzada y además el aparato era más grande. Y como imaginarán se abrieron tiendas donde se alquilaba para jugar el Street Fighter II y demás juegos que nos apasionaban.

Luego llegó el Tekken, el Neo-Geo y el Play Station. Cada cual con sus sorpresas y que volvió a los jóvenes y niños en viciosos. Tuve la oportunidad de trabajar en la tienda de un amigo y en la que tenía máquinas de Play Station, y en ese tiempo lo que más se pedía era el conocidísimo juego de Winning Eleven. Así que recuerdo que muchos jóvenes llegaban y pedían ese juego que consistía en partidos de futbol.

Los años han pasado y me he separado de esas diversiones. Sin embargo, he visto que en mi laptop hay juegos incorporados. Tal vez alguno de estos días me anime a jugar. A pesar que uno va creciendo y va teniendo distintos intereses, pero muchas veces por el tema laboral se aleja de las diversiones, y que aquel infante que todos tenemos dentro, de vez en cuando hay que sacarlo a flote. Así que empezaré a chequear aquellos juegos que están incorporados. No obstante, es muy difícil que superen al famosísimo Street Fighter II.

“Feliz Día de la Madre 2011”


Desde la concepción hasta el final de los días


Quizá mi memoria no tenga grabaciones conscientes,

Del momento de mi concepción,

Sin embargo, he de quererte,

Sin dudas, ambages ni condición.

Tal como tú me albergaste en tus entrañas,

Nueve meses, días más, días menos,

Despertando todas las mañanas,

Con paciencia, corazón y sin frenos.

¿Quién como tú que conociste mi sonrisa,

Luego de mis llantos naturales?

Hoy en día digo sin prisa,

Cuántos recuerdos lacrimales.

Desde la concepción hasta el final de los días,

He de quererte madrecita,

Sintiendo en corazón tu presencia,

Gracias por tu cariño,

Y tal como la Virgen, sé bendita.

Dios

(Poemario: “Paranoia Verde”)

Teniendo el poder más grande,
no lo busquen en relicario,
su presencia universal se expande,
eso confirma su gran vicario.
Gente ignorante siempre quiso,
con falsos dioses reemplazarte,
pero lo único que hizo,
fue a la larga enojarte.
Disculpa señor a los pecadores,
que a tu casa no acuden,
muchos de ellos oradores,
que a tu clero lo eluden.
El cielo y la Tierra creaste,
poblándolo de criaturas,
en seis días acabaste,
descansando luego en las alturas.
Espectador de tu creación,
omnividente de lo que pasa,
¿será acaso la evolución?
¿por qué la sociedad fracasa?
Señor, ayuda al ser humano,
ilumínalo de sus errores,
ya que si no le das la mano,
ese es el peor de sus temores.

El Castellano

(Poemario: “Paranoia Verde”)

 

Reconocida lengua romance,

idioma de admiración,

aquel que tu dominio alcance,

merece real coronación.

Qué abastecido es tu lenguaje,

un tesoro es tu vocabulario,

tus adeptos andan en carruaje,

adorno eres como escapulario.

La comunicación es muy práctica,

eso afirman sus hablantes,

incluso literal didáctica,

difundan eso por parlantes.

Quién hubiera pensado,

que la lengua nativa de Roma,

cuando nadie lo había avisado,

algo nuevo de Castilla se asoma.

Alfonso X fue discerniente,

pues, transporte de cultura inquiría,

y sin castañear ningún diente,

te eligió a ti ¿quién lo diría?

Terminaré diciendo enaltecido,

a Cervantes se le debe su difusión,

lástima no haberlo conocido,

pero, perduran sus obras como infusión.

Epígrafe astrológico

Las trece criaturas pululantes,

en el firmamento eclíptico,

irradian su energía vaticinante,

y cada elemento es un enigma.

Los reclutas del fuego se congelan,

con una pasión que desborda,

la impulsiva lágrima de su oreja,

y los amantes aullan con antorchas.

Levitando en la atmósfera,

los de aire se mimetizan,

pero las nubes condensadas,

toman un híbrida forma líquida.

El clan de tierra es inmune,

al sentimiento onírico,

y abraza con criterio,

sus pisadas realistas.

“El sueño del celta” de Mario Vargas Llosa emanará el 3 de noviembre por todo el mundo

¿Podrá con "El sueño del celta" ganar el Premio Nobel de Literatura?

El escritor peruano, Mario Vargas Llosa, publicará su última novela “El sueño del celta” el próximo 3 de noviembre, en todas las librerías de los países de habla hispana, tanto en el Perú, Latinoamérica y demás lugares del mundo. Tal obra se basa en la vida del irlandés Roger Casement, quien fue un diplomático británico que levantó su voz de denuncia contra  los abusos cometidos durante la colonización en el Congo belga y posteriormente en Perú, en el proceso de extracción de caucho del Amazonas.